¿Cuándo tiene derecho a cobrar trienios el personal laboral?

Dentro de las administraciones públicas hay diferentes tipos de empleados, cada uno de los cuales tiene una serie de derechos y condiciones. Tal y como señala el TREBEP, los empleados públicos se clasifican en funcionarios de carrera, funcionarios interinos, personal laboral (ya sea por tiempo indefinido o temporal) y personal eventual. Hoy nos ocupamos del personal laboral y, en concreto, del cobro de los trienios del personal laboral. Pero antes  entrar en materia, veamos cada uno de los empleados mencionados.

Los funcionarios y el personal estatutario son aquellas personas que tienen una plaza fija, que normalmente han conseguido aprobando una oposición. El art. 9 TREBEP se ocupa de ellos y señala que son funcionarios de carrera quienes, en virtud de nombramiento legal, están vinculados a una Administración Pública por una relación estatutaria regulada por el Derecho Administrativo para el desempeño de servicios profesionales retribuidos de carácter permanente. Por su parte, son funcionarios interinos los que por razones justificadas de necesidad y urgencia se nombran de manera temporal cuando concurre alguna de las circunstancias que prevé el art. 10 TREBEP (existencia de vacantes, sustituciones, ejecución de programas temporales, acumulación de tareas…).

Además, tenemos el personal eventual, que son trabajadores no permanentes que pueden ser cesados de sus funciones libremente por la administración que los nombró. Concretamente, el art. 12 TREBEP explica que es personal eventual el que, en virtud de nombramiento y con carácter no permanente, sólo realiza funciones expresamente calificadas como de confianza o asesoramiento especial, siendo retribuido con cargo a los créditos presupuestarios consignados para este fin. 

Y, por último, el personal laboral, que son trabajadores que realizan servicios profesionales retribuidos por la administración pública pero que no son funcionarios. En virtud de la duración del contrato que se haya firmado, el personal laboral puede ser fijo, por tiempo indefinido o temporal (art. 11 TREBEP).

Esto quiere decir que el personal laboral ha firmado un contrato laboral con la administración pública, para quien presta sus servicios, aunque por la naturaleza de la plaza que ocupa no es considerado como funcionario. Aun así, para acceder a una plaza de personal laboral, se ha debido haber pasado el correspondiente proceso de selección, regido por los principios de igualdad, mérito y capacidad (oposición, concurso oposición…).

Trienios del personal laboral

En primer lugar, hay que determinar qué son los trienios. El trienio, como tal, es una retribución propia del personal funcionario que consiste en una cantidad por cada tres años de servicio (art. 23.b) TREBEP). Es decir, retribuye la antigüedad de los funcionarios en la administración pública.

Ahora bien, es muy frecuente que las retribuciones del personal laboral se equiparen a las del personal funcionario, y por eso hablamos de trienios del personal laboral. En muchas administraciones públicas se retribuye de manera homogénea a ambos grupos de empleados a pesar de que, según establece el art. 27 TREBEP, las retribuciones del personal laboral se determinarán de acuerdo con la legislación laboral, el convenio colectivo que se aplicable y el contrato de trabajo. En cualquier caso, se trata siempre de un plus o complemento de antigüedad cuya cuantía dependerá en cada caso del salario base y de los presupuestos generales del estado, en aquellos casos en que se haya producido esta equiparación.

Los trienios son, por tanto, retribuciones salariales de los trabajadores que dependen de su antigüedad. Así, se recibe esta retribución salarial por cada grupo de 3 años, y son acumulativos. Además, este complemento salarial, de acuerdo con lo establecido en el Estatuto de los Trabajadores y en la normativa europea, corresponde tanto a los trabajadores indefinidos como a los trabajadores eventuales o temporales. En este sentido, hay que significar que el carácter temporal de los contratos no puede suponer una discriminación a la hora de reconocer la antigüedad.

En cualquier caso y con carácter general, es necesario que el personal laboral cumpla con una serie de condiciones y requisitos para cobrar los trienios:

  • Haber prestado sus servicios en la administración pública durante, al menos, 3 años. No obstante, cuando haya mediado una interrupción superior a 3 meses, en el caso del personal laboral temporal, solo se computarán los servicios prestados a la administración de forma posterior a esta parada laboral.
  • El reconocimiento de los trienios solo tendrá efecto en el contrato durante cuya vigencia se solicite.
  • Cuando se produzca una nueva contratación, se exigirá un nuevo reconocimiento de trienios.
  • Si se ha formado parte de dos grupos laborales diferentes en el periodo de 3 años, el trienio se reconocerá en el grupo superior en el que el personal laboral hubiera prestado sus servicios.

Aunque, como hemos dicho, los trienios, en el caso de los trabajadores temporales, quedarían suspendidos y se empezarían a computar de nuevo si estos paran de trabajar durante un período superior a 3 meses, lo cierto es que la incapacidad temporal no suspende los trienios, siempre y cuando el trabajador se encuentre de baja médica.

Igualmente, hay que prestar atención a los periodos trabajados en otras administraciones públicas. En principio, la antigüedad se reconoce con respecto al centro de trabajo en el que el empleado presta sus servicios; pero habrá que estar al caso concreto para conocer si corresponde el reconocimiento de los servicios prestados en otras administraciones. Esto dependerá del Convenio y la norma que resulten de aplicación.

Cómo reclamar los trienios a los que tiene derecho el personal laboral

Lo normal es que los trienios se reconozcan de forma automática una vez que se cumple el último día del tercer año de trabajo en la administración pública —aunque normalmente se cobren el primer día del año en que se cumple el trienio—. Sin embargo, puede ocurrir que no se reconozcan por algún error administrativo o incidencia que haya que resolver, en cuyo caso será necesario reclamar por el procedimiento legalmente establecido. Para ello, será necesario presentar una reclamación ante la administración contratante y, en caso de que la solicitud sea desestimada, acudir al proceso judicial correspondiente.

También hay que tener en cuenta los plazos de prescripción, de manera que hay que estudiar cada caso individualmente para saber qué cantidades atrasadas se pueden reclamar. Es decir, aquellas cantidades que debieron haberse abonado pero que no se incluían en la nómina. En este sentido, el art. 59 del Estatuto de los Trabajadores recoge los plazos de prescripción de las reclamaciones económicas y establece un año para que sea ejercitada la acción.

En definitiva, los trienios son una forma de reconocer la antigüedad de los trabajadores aumentando su salario con los años. El personal laboral tiene derecho a percibir dicho aumento pertenezca al grupo que pertenezca, sin importar la duración del contrato, y siempre debe reclamar los trienios en caso de que no se hagan efectivos de forma automática.

Para cualquier consulta o duda puedes ponerte en contacto con nosotros. Contamos con abogados laboralistas expertos en empleo público y te contestaremos en menos de 24 horas.