¿Para que va a servir la Ley de Gobierno Local que anuncia el Estado?

El Consejo de Ministros del pasado viernes  19 de noviebre, aprobó el programa legislativo prioritario que contempla el Gobierno para el periodo que va desde diciembre hasta junio del próximo año. En él se contempla la Ley de Gobierno Local para marzo de 2011. De cumplirse esta previsión el trámite de aprobación de la ley se solaparía con la precampaña (y seguramente con la campaña también), de las elecciones municipales que tendrán lugar en el mes de mayo y de las que saldrán los nuevos ayuntamientos que se enfrentarán, en la mayoría de los municipios, a una situación dificíl con respecto a la viabilidad de los servicios que se vienen prestando. En muchos casos, los alcaldes que resulten elegidos, (si se me permite la metáfora informática), van a tener que “reiniciar” sus ayuntamientos. Ante la noticia y la situación de los consistorios, la pregunta no se hace esperar, ¿va a servir esta ley que se anuncia  para resolver los problemas que actualmente tienen los municipios? ¿Está el Gobierno en condiciones de liderar una reforma del regimen local que haga realidad, en el contexto autonómico, los principios de autonomía y suficiencia financiera que la Constitucion consagra? Nos preguntamos si hay un nivel de consenso suficiente entre las fuerza políticas para afrontar determinados problemas de calado como, por ejemplo, el excesivo número de municipios con escasa viabilidad o la reforma del régimen electoral. Ésta última, para asegurar la elección de alcaldes sin echar mano de minorías que vendan caro su voto.  ¿Se van a sustituir los actuales mecanismos de tutela (en el terreno financiero),que no han conseguido evitar situaciones muy perjudiciales para ayuntamientos gobernados de forma irresponsable, por otras medidas realmente eficaces?

Ya en el 2006 el Consejo de Ministros del dia 7 de julio recibió informe sobre el Anteproyecto ley gobierno local, a los efectos previstos en el artículo 22.3 de la Ley 50/1997, de 27 de noviembre, del Gobierno.  Del contenido de aquel texto de Anteproyecto de Ley de Gobierno Local y de los puntos que destacó el Gobierno de esta reforma, se desprende claramente que no nos encontramos ante un instrumento válido para afrontar los problemas que hoy tiene planteados la gobernación de los pueblos y ciudades de España. En este anteproyecto, que entendemos que seguira siendo la base del proyecto que prepara el Gobierno ahora, no hay medidas de calado. Dicho de otra forma, para esa regulación no hace falta una nueva ley. Es preferible mantener el marco actual y guardar la ocasion de una nueva ley para cuando políticamente se esté en condiciones de acomenter una iniciativa legislativa capaz afrontar los problemas que hay planteados en el ámbito que se regula.

En aquel entonces, allá por el año 2005 que fue cuando se gestó el Anteproyecto de la Ley de Gobierno Local, la iniciativa tenía su razón de ser. Se estaba preparando la reforma de muchos de los estatutos de autonomia: Cataluña, Andalucia, Aragón, Comunidad Valenciana, entre otros.  En este contexto de reordenación del bloque normativo territorial era preciso redefinir también las bases del  régimen local, a partir de las cuales las comunidades autonomas aprobaran su legislacion de desarrollo sobre el ámbito local. Aquel anteproyecto quedó paralizado, seguramente cambios de prioridades del Gobierno, o el cambio de ministro del ramo o quiza aquel desgraciado accidente de trafico de quien con tanto ahínco trabajo en aquel texto, el Director General M. Zafra.   Lo cierto es que ahora el contexto ya es otro. Los estatutos de autonomia que se tramitaron interiorizaron el regimen local en su articulado y al dia de la fecha, aunque la doctrina más autorizada señala que hay espacio para que el Estado siga regulando las bases del régimen local ( L. Parejo, T. Font y F. Velasco y O. Salazar), sin embargo politicamente se requerirán otros esfuerzos y desde luego el momento elegido, coincidiendo con la campaña electoral, tiene su singularidad.

Habrá que ver qué problemas, de los reales que tienen planteados los ayuntamientos, son los que se van afrontar en el Proyecto que se presente, para entonces valorar si el resultado puede merecer la pena.