A vueltas con el disfrute del crédito sindical

El disfrute del crédito horario por parte de los Delegados Sindicales en la Administración Local tiene obviamente una doble regulación que parte de un tronco común. La Ley Orgánica de Libertad Sindical posibilita en su artículo 10.3 el disfrute de permisos a los Delgados Sindicales en los mismos términos que los representantes del personal público. Es por ello que acudiendo a los artículos 37.3.e) del Estatuto de los Trabajadores y 48.1.c) del Estatuto del Empleado Público los representantes sindicales de trabajadores y funcionarios pueden disfrutar de crédito horario mensual destinado a la realización de tareas sindicales.

En el día a día de los Ayuntamientos solemos encontrar una problemática casuística muy amplia, aunque hoy nos centraremos en dos cuestiones que ocasionan acaloradas disputas. ¿Pueden entrar y salir libremente los sindicalistas de la Casa Consistorial con cargo al crédito sindical? Obviamente, las cosas no son tan sencillas, pero mojándonos un poco diremos que NO.

De la literalidad de los preceptos antes señalados, es obvio que “previo aviso y justificación” podrán los Delegados Sindicales “obtener”, subrayamos lo de “obtener”, permisos de ausencia al puesto de trabajo para atender funciones sindicales. Sobre ésto insiste la doctrina jurisprudencial desde la ya vieja Sentencia del Tribunal Supremo de 2 de julio de 1987, Ar. 5059, hasta la más reciente Sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León/Valladolid de 10 diciembre del 2008, Ar. Social 2009152. No debemos olvidar que el disfrute de éste crédito horario se articula como cualquier otro permiso para ausentarse del puesto de trabajo (léase maternidad, paternidad, exámenes, deberes legales, etc.) y por ello ha de pedirse permiso mediante una solicitud y presentar la debida justificación. De esta forma se garantiza el normal funcionamiento de la Administración Pública pues posibilita a los responsables de los servicios organizar los mismos sabiendo previamente de la ausencia de uno de los empleados públicos.

¿Y a qué destinan, mejor dicho, pueden destinar, los Delegados Sindicales el crédito horario? Pues volviendo a la literalidad de los preceptos, a “funciones sindicales” que obviamente no amparan cuestiones privadas cómo ya denunció expresamente la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Murcia en su Sentencia de 22 septiembre del 2003, AS 20033841. No está de mas recordar la vieja doctrina del Tribunal Supremo sobre la cuestión sentada en Sentencias de 13 de junio de 1990, Ar. 5068, o de 28 de junio de 1990, Ar. 5532.

Apelando a la honorabilidad de los Delegados Sindicales entendemos que no son tolerables aquellos comportamientos de “sin aviso ni justificación, y para cosas mías, pero con cargo al crédito sindical”.